El sueño de casi todo emprendedor. Poder tomar decisiones basándose en números. Tener un tablero que te vaya avisando con diferentes indicadores, lo que va bien, lo que mejoró, la tendencia que pudiste hacer crecer, en fin. Si no lo hiciste aún, quiero que empieces a familiarizarte con tus métricas y ese poder de medir lo que haces. Nada mejor que disfrutar de los beneficios que tiene el contar con un pequeño Tablero de Gestión.

Por supuesto soñar podemos todos y accionar para implementar eso que queremos para nuestro proyecto también podemos :). No hace falta tener algo mega super armado y desarrollado, mejor ir de a poco y empezando con lo básico, “primero lo primero” dijo Covey hace unos cuantos años.

Para empezar voy a remitirme a un post que escribí hace un tiempo sobre la importancia de medir. Allí doy introducción al tema y les explico lo que son los “KPI”.

La idea de este post es acortar la brecha entre la situación actual y la deseada en términos de métricas para tu proyecto. Mis claves para que puedas empezar a medir lo que haces:

 

1. TENER CLARO HACIA DONDE QUERES LLEGAR CON TU PROYECTO

Tan simple y tan importante como tener un norte el cual tomemos como parámetro para medir. Medir por medir no va a tener sentido sino hay un fin bien definido. Puedo tener métricas registradas, pero sino tengo un parámetro frente al cual medir en donde me ubico, entonces para qué tenerlas?.
Cómo lo logramos?, definiendo OBJETIVOS, eso que querés lograr, sea para tu proyecto en general o para alguna área de del mismo.

 

2. ARMAR UN TABLERO CON VARIABLES IMPORTANTES:

Enn el post que mencionaba sobre la Importancia de Medir desarrollo más en detalle esto de identificar variables. Es decir, indicadores que actuarán como instrumentos para poder cuantificar eso que se puede medir.
Ese tablero puede ser un Excel, donde se incluyan en modo de lista los diferentes indicadores y meses del año.

 

3. MEDIR TODOS LOS MESES:

Tener métricas no queda sólo en un excel :). Tenemos que registrar esas métricas y para eso haremos de esta actividad, una actividad mensual. Todos los meses, sea a fin de mes, o a principios de cada mes, haremos registro de las métricas del mes anterior para las diferentes variables que hayas identificado. Esto es, anotar en cada casillero el dato que corresponda.

 

4. FRENAR Y REFLEXIONAR:

Las métricas deben ser funcionales a nuestro proyecto. De nada sirve tenerlas sino sabemos usarlas. Para eso, cada tres/ seis meses, nos tomaremos un momento para leerlas, comparar como estamos parados en relación a la “métrica objetivo” para a partir de allí, sacar conclusiones, celebrar, tomar decisiones y/o cursos de acción donde sea necesario.

 

Ahora sí, me encantaría que me cuentes como estás manejando este tema en tu emprendimiento. Puede sonar difícil al principio, pero creeme es algo simple que nos ayuda muchísimo.

 

Te leo en comentarios y nos encontramos en el próximo post!